jueves, 13 de diciembre de 2012

CHISCO CANALES EN EL PARLAMENTO DE CANTABRIA

DIA DE LA CONSTITUCION - 6.12.2012
Chisco Canales habló al público presente, como representante de las nuevas empresas y empresarios.
Público escogido por invitación en el Parlamento de Cantabria. Además de empresarios, estaba todo el gobierno de Cantabria en pleno.
¡ Bien por Chisco !

lunes, 19 de noviembre de 2012

RUMBO SUDAMERICA by Carola Cerrato

NOTICIAS DESDE COLOMBIA

Querida familia,
Lo primero, mis máximas felicitaciones a los creadores del blog y a la iniciativa en si. ¡Prometo ser una asidua visitadora! Especialmente ahora que estoy lejos y a una le entra la morriña familiar...por los colombianos son muy simpáticos y amigables pero familia no hay más que una!!!

Aunque a la mayoría os veré estas Navidades y os contaré en persona nuestra aventura colombiana, aprovecho para invitaros a visitar mi blog de la experiencia sudamericana:

http://duenademimisma.tumblr.com/

Un beso para la familia desde las gordas de Botero en el centro de Medellín.


CAROLA

martes, 30 de octubre de 2012

Una de primos...











Se me ocurrió un día llamar a unos cuantos primos y aprovechar la buena racha navideña... Ja,ja,ja... Craso error. Se acabaron las existencias terrícolas y vinícolas. No daba a basto.  Pero eso sí, ¡¡qué bien lo pasamos!!

lunes, 29 de octubre de 2012

ESCRITOS A  VOLAPIE

Estoy recogiendo algunos de los escritos guardados en el ordenata.

Será variopinto en cuanto a temas, pero es la mejor forma de compartirlo con toda la familia.

Recojo el primero al tun-tún..

PIMIENTOS ALBARDADOS. (Eso dice la receta, mas,.....




El asunto era claro. Sencillo sobre el papel.
La estrategia estuvo perfectamente planificada. Todo debía desarrollarse de corrido, sin alteraciones, con el orden establecido de antemano. No tenía por qué haber fallos. Casi todo fue previsto desde el principio.
Bien es cierto, que hubo un paso, un pequeño toque que había pasado por alto. Nada que no tuviese solución inmediata y que no alteraba el orden ni la estrategia a seguir.

Varias veces, varias, había repasado los pasos:
-       Los pimientos verdes, vaciados y enteros,…..a la sartén, previo salpicado de sal en el interior. Fuego suave; que se vayan haciendo en una cucharada sopera de aceite. Puf,…puf,. Con amor.
-       Sin problema. Hasta ese momento, la situación parecía dominada.

Una vez reblandecidos, se apartan, se abren por un costado, y un par de lonchas de queso, pero de queso de nata, de Ruiz, de La Cavada, ese, del bueno,….suavemente acomodados, y …..enrolle del pimiento nuevamente; como si no fuese con él.

-       Ojo. Rebozados; primero harina y después huevo.
-       Nada, nada,…. perfecto.  Eso, …hasta mirando al estrado. (Uf. Ya no me acordaba que había que rebozar).
-       Y, a continuación, ya sabes, de nuevo a la sartén, hasta que veas que  estám hechos, … ojo, siempre a poco fuego, ….y a servir.
-       Bocatili cardinali.

Los pasos se siguieron con precisión germana, pero,……

Aquellos pimientos, aquellos hermosos conos brillantes, largos, preciosos,….fueron, como mandan los cánones, a la sartén como estaba previsto, mas se mostraron peleones.
Un conato de rebeldía atisbé al cabo de un rato. Aquella firme textura que tanto prometía; aquellos primorosos pimientos comenzaron a tener miedo. Vamos, que se reblandecieron sin haberlo previsto. Se arrugaron,…en una palabra. Por más arengas y ánimos en la pelea, ya noté con estupor que el plan de lucha se me venía abajo en la base; en la infantería que eran los pimientos, motor y columna vertebral de la batalla.

-       No importa; como Napoleón en Austerlitz, aguantaremos lo que sea preciso el embite, hasta que lleguen los refuerzos por los flancos.
-       Änimo y,…a por ellos, me decía interiormente, aunque con poco convencimiento.
-       Aquí, hay alguien que me está traicionando, pensaba.

Retirar la infantería, es decir los pimientos, para abrir su costado y acomodar el queso, fue,…como diría, un  delirium tremens. Claramente se habían rajado. La lucha no era para ellos. Eran pimientos de salón. Nada de pelea en campo abierto.
Lo que se espera de un pimiento como Dios manda, …nada de nada. Lo que se pudo trasladar de la sartén fue una especie de tirillas desmadejadas, como un ramo de palmeras, abiertas como si pidiesen clemencia ante el siguiente paso. Eso fue lo que de los pimientos logré apartar de la sartén.

-       Nada, nada. No cambiaré de estrategia. Lo que está previsto,…se hará pese a quien pese.
Así que, me decidí al siguiente paso. Poco convencido, bien es verdad, pero con el ánimo dispuesto.

La caballería, que en forma de lonchas de queso estaba alineada y en orden de revista desde hacía rato, fue colocada con el mayor mimo tal y como se concibió, pero,…..
O las armaduras eran demasiado pesadas (lonchas gruesas), o bien la infantería se había debilitado de tal manera en las primeras escaramuzas, que lo cierto es que no hubo forma de envolver el queso. El pimiento se deshacía; asomaban grietas cada poco. Ni una intervención “manu militare”, fue capaz de convencer a los susodichos a que arropasen debidamente el queso.

-       Bueno. Tampoco es para tanto, creía. Esto se arregla con el rebozo. Ligará; estoy seguro que ligará, y aquí casi no ha pasado nada.



(Parte 2. De la pelea en el rebozo)

Ya, ya. Ligar.
A la vista de la harina, estoy seguro que el primer pimiento, o las tirillas en que se había convertido, dio aviso a los demás.
Para aquel, fue como entrar en el desierto. Arenas candentes. Rechazo total hacia aquella textura desconocida. Las tirillas pimenteras aceleraron de improviso el proceso. Fue como esconderse a trozos en aquellas arenas de color blanco. Con horror, vi cómo se convertían en una especie de pasta, pegajosa, que se esparcían sin orden por el plato. Casi lo peor, es que el queso aguantaba a pie firme, así que los brazuelos ya ajados del pimiento, abrazaban sin orden ni concierto la loncha de queso.

-       Calma, calma. Yo ahora; trocito a trocito, lo vuelvo a colocar encima del queso, ….y ya que está un tanto pegajoso el asunto, ….ligará. Que es de lo que se trata. De ligar; y así en conjunto, creo que salvaremos la situación y la batalla.

Y así trocito a trocito, lo que hubo de ser pimiento hermoso, terso, altivo,…iba camino del huevo, derrotado, hecho trizas, con enormes grietas y a punto del harakiri.

Ah. Lo del huevo. 

Lo del huevo fue como hacer equlibrio en un cable de alta tensión.
Los pegotes infames, agrupados por mano amiga en torno al queso, fueron rápidamente a esconderse, cada uno por su lado, naturalmente, salvando una prudente distancia unos de otros. Hubo que reagruparlos, con el consiguiente peligro de esparcimiento, no solo en el campo de batalla, sino  con la amenaza de  salirse fuera de cuadro.
Únicamente, la precisión de líder, de padre, de,……por mis……, que acabaréis en la sartén, hizo que fuesen a la última batalla.

La suerte estaba echada. Al notar el calorcillo del aceite, cobraron vida. Juro que cobraron vida.
Unos, se multiplicaron en pequeños trocitos. Otro trasmutó a algo indescriptible: bolas verdosas con ramalazos de harina y huevo. El queso por su parte, también intervino regularmente, cuando notó cómo se deshacía en una especie de papilla que tomó con rapidez, a modo de plaza de toros, el callejón en torno al centro de la sartén.

En definitiva, lo que habían prometido ser unos magníficos pimientos rellenos, de exposición, de concurso de cocina, resultaron al servir, salvo uno, que aguantó estoico, una masa infame de verde-queso fundido y huevo harinoso, que podría describirse como una montañita de puré  con mechas verdes.

Ricos, lo que se dice ricos, pues no. Pero comibles.
Los invitados al evento, no protestaron. La prudencia hizo que se guardasen sus comentarios para mejor ocasión. Creo que estaban asustados. Iniciaron un pequeño comentario, que corté con una mirada asesina que entendieron ipso facto.

Con lágrimas en los ojos, traté de explicarles que no era aquello lo que había pretendido, que para otra ocasión, que en otro momento,…..

Perdí la batalla. Lo reconozco, pero volveré a la lucha con mayor ahínco si cabe.

¡ A mi me van a tomar el pelo los pimientos¡.

 Pique, en primavera de 2011


           
           

domingo, 28 de octubre de 2012








VISITA DE JUAN CANALES Y MARIA PILAR  A SANTANDER.

Nos reunimos varios de los hermanos en casa de Pedro Canales.

- Buenas vistas, ....buen vino, y mejor cena.




Esta fotos las envió Juan Canales.

Intentaré que las fotos sean de mayor tamaño, para la próxima.

lunes, 24 de septiembre de 2012